trasplante y poda de un bonsai

1.Trasplantar bastante recurrentemente. El trasplante bastante recurrente daña en especial a los bonsáis. Si trasplantamos un bonsái en el momento en que las raíces no están bastante desarrolladas, no va a tener bastante fuerza para brotar bien y le perjudicaremos.

¡Prepara tu puesto!

Hacer un trasplante no es trabajo limpio, quizá ensuciemos el espacio conque vamos a deber ponernos en algún sitio donde esto no sea un inconveniente. Un patio o una terraza sería ideal si disponemos oportunidad. Para reducir el manchar el suelo tenemos la posibilidad de usar la bandeja que comentamos previamente.

El desarrollo no va a ser algo veloz conque una mesa y una silla cómodas asimismo van a ser un punto esencial. Y algo opcional pero que posibilita el desarrollo de centrado del árbol es un turno. Nos deja ir virando el árbol sin la necesidad de levantarlo.

Protección en oposición al viento

Tras un trasplante, el sistema radicular del bonsái está especial y debe volver como estaba. Si no protegemos nuestro árbol del viento, este puede ocasionar 2 inconvenientes. Lo primero es que nuestro bonsái se secará mucho más veloz demandando a las raíces que trabajen de sobra para hidratarlo. Ya que las raíces están enclenques por el trasplante, esta situación de agobio puede producir pérdida de la aptitud de cicatrización y también hidratación de la raíz y terminar muriendo.

El segundo inconveniente es que el bonsái está provocando novedosas pequeñas raíces que son muy frágiles. Si el árbol no está bien anclado y hay bastante viento, este se puede desplazar un tanto a la maceta y romper las raíces que se están formando. Estas pequeñas raíces son muy frágiles, se rompen con sencillez y tienen la posibilidad de fallecer.

¿Cuándo tienes que trasplantar tu bonsái?

El trasplante va a ser preciso si observas:

  1. Área del sustrato bastante dura, llena de raíces, aspecto de barro, cambios fuertes de color, fragancia, acumulación de sales, etcétera…
  2. El sustrato sube sobre el borde de la maceta. Esto señala que las raíces están empujando hacia arriba por el hecho de que crecieron bastante y no tienen sitio.
  3. En el momento en que riegas notas que el agua tarda en ser absorbida por el sustrato y se empapa por zonas.
  4. Las raíces van por los orificios de drenaje (abajo) del test.
  5. Si el árbol tiene aspecto lánguido, colores amarillentos sin ser otoño, crecimientos anormales, debilidad…
  6. Humillación del sustrato. Se fué convirtiendo en barro o polvo que ahoga el árbol.
  7. Si hemos abonado en demasía (más que nada con químicos) o lanzado a nuestro bonsái un producto para plagas o patologías y observamos que le afectó: tiene hojas quemadas, muestra amarillo o aspecto lánguido; es requisito trasplantar urgentemente. Y atravesar los dedos.

Receta básica

  • 3 charlas de turba gruesa, mantillas de hojas o materia orgánica afín.
  • 2 charlas de arena gruesa o gravilla fina.
  • Tamise todos y cada uno de los elementos para remover las partículas de menos de 1,5 mm o mucho más de 6 mm antes de entremezclarlos realmente bien.
  • Al negar todas y cada una de las partículas bastante pequeñas se afirma que el suelo va a estar bien aireado y drenado y que las raíces van a poder abrirse paso sin contrariedad.
  • La sepa de partículas exageradamente gruesas afirma que las raíces siempre y en todo momento van a estar absolutamente rodeadas de sustrato.
  • Si su árbol es de exteriores y vive en un tiempo lluvioso, debe añadir mucho más proporción de arena gruesa.

¿Por qué razón tienes que y es esencial tejer un bonsái?

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