que hacer con las ramas secas de un bonsai

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Plantar un bonsái y ofrecerle la manera puede ser una experiencia completamente gratificante. No obstante, gracias a múltiples componentes como el abuso de agua, la carencia de esta o el abandono de los cuidados precisos, nuestro bonsái puede hallarse en una situación crítica. En estas situaciones todavía probablemente halla promesa, puesto que observando el estado de sus raíces y alimentándolo con la fertilización correcta, este árbol semimuerto puede regresar a la vida.

Abonado

Abonaremos en primavera y otoño preferentemente con abono sólido de liberación lenta. Tenemos la posibilidad de abonar asimismo en verano si bien en este periodo reduciremos la dosis que le suministramos de abono.

Ya que el resto de coníferas necesita tener un sustrato con determinada acidez con lo que usaremos una mezcla por igual de akadama y kiryuzuna (50/50). Si es un ejemplar muy joven tenemos la posibilidad de usar la mezcla tradicional de akadama y kiryuzuna a 70/30 en los primeros años.

Abonando los bonsáis

El bonsái, como todas y cada una de las plantas de maceta, tiene un espacio con limite donde realizarse, con lo que los nutrientes de que dispone son muy limitados y la salud de nuestra planta queda comprometida.

De ahí que deberíamos meditar que el fundamento de la nutrición del bonsái ha de estar apoyado en lo que proporciona el medio natural. El humus líquido, cuya base es el humus de verme, contribuye todos las ventajas del mismo: crea una red social de microorganismos en el suelo que asisten a la nutrición de una forma natural, fomenta la sanidad en el suelo al eludir que patógenos se logren desarrollar y perjudicar a las raíces de la planta y asiste para sostener unos escenarios correctos de nutrientes para eludir los desequilibrios. Ya que el envase del bonsái tiene un tamaño definido, al dar los nutrientes en una manera líquida, es la manera mucho más simple de abonar nuestro bonsái.

Paso 1 – Actuaciones urgentes para rememorar o recobrar un bonsái seco

Nuevamente, repito que si ha muerto, no puedes llevar a cabo nada. Pero frecuentemente aparenta estar fallecido aún en el momento en que está seco. En un caso así, sí que te va a ser viable recobrar tu bonsái.

Si todavía andas a tiempo de recobrar tu bonsái, estos son los pasos que tienes que proseguir para revivirlo:

¿Qué realizar en estas situaciones?

Si da la sensación de que tú bonsái se muere, hay que descartar múltiples cosas. Lo primero es no desahuciar el árbol, sino más bien procurar salvarlo. También, considere la lista de opciones que mostramos ahora:

  • Hay que entender si el árbol prosigue vivo. Un truco es realizar una pequeña muesca en el leño, bien con la uña o un elemento afilado. Si emite un pequeño líquido verdoso o savia, quiere decir que hay esperanzas.
  • Garantizar la clase de bonsái. Solo de este modo se logra inferir la manera de atenderle.
  • Ver las raíces. Si todavía tienen vigor, quiere decir que cumplen la función de dar de comer al árbol.
  • Recortar ramas en estado deplorable. La energía que mantiene el bonsái debe emplearla para volver a poner las partes que todavía tienen vigor.
  • Mudar la tierra. Es sensato llevarlo a cabo, pero precaución. Al tener un nuevo sustrato, el bonsái tiene aptitud para alimentarse y curarse.
  • No abuse el riego. Un fallo común es abarrotar de agua a las raíces en estas situaciones, lo que es contraproducente.

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