los bonsais no quiero salir elefant

Hinoki ★★★★★ @ecosdelvinilo A pacientes no existe quien los gane y esta evasión de mil raptos les prosigue rindiendo dividendos a los Bonsais. Esta pareja musical asturiana es la viva representación de los que se hicieron músicos al lado de nombres de peso como Aventures de Kirlian y Le Mans. Helena y Nel (ámbas ramas de este bonsái sonoro) han que se titula su primer disco largo Hinoki, que no es mucho más que un ciprés japonés que medra muy de manera lenta pero que puede llegar a medir mucho más de 25 metros de altura (claro metamensaje sobre entender trabajar su identidad desde la paciencia). Este LP llega tras múltiples referencias (singles, mini-Lps), que fueron mejorando el lote para un disco que se realizó de rezar. Hinoki tiene dentro once temas que llenan menos de media hora de reproducción, en un alarde de máxima brevedad pop (hubieron sido la delicia de las estrictas transmisoras de radio de los sesenta). Este nuevo cancionero destila madurez sin perder lozanía y también inocencia; esta es una profunda regresión a la actitud rebelde/teen y asimismo un homenaje a la frágil construcción de canciones preciosistas. No Deseo salir! abre el álbum con una declaración de pretenciones: Aquí no hay oscuras, es un recorrido bajo el sol desde las vistas de la habitación del hogar familiar. Septiembre toma el sendero estival, con un estribillo que nos puede escucharse a historias propias y un cristalino arreglo de guitarras. Los Demás es la oda al amor de centro y centro comercial, es tan inocente que su escucha te llama la atención sonriendo. No Es Por Tanto es una despacio tonada acústica, donde Helena nos conquista con una voz irreprimible que remite al primer hormigueo en la barriga. La escogida Nubes Y Clares, Buena Iniciativa y Algo Extraña sube el pulso con la circunstancia mucho más indie-rock de Hinoki, exponiendo su volencia por el limpio sonido de los primeros R.Y también.M.; La Travesía es minimalista, un llamamiento a dejarlo todo con una duración de solamente minuto y medio. Sin Comunicar es una cucharada de especial pop tradicional, probablemente el más destacable tema de Hinoki, que con alguna armonía agregada habría terminado en el lote del doo-wop; una joya que invita a cerrar los ojos y forjarse imágenes del pasado. Presentimiento hace más rápido el paso, hacia su acelerón final ofrecer paso a un cierre especial: Galaxia pone los pelos de punta con un recurrente «¿No sé qué voy a hacer?» que nos transporta en modo mantra sobre una plana de eco y guitarras inmaculadas. Todo acaba en una vibración corta y moribunda del crash. De esta manera no mucho más. Los Bonsais han desarrollado un disco tan entrañable, raramente «tan musical», que semeja un espejismo. Hinoki ya es un tradicional de tres tiempos: del pasado -de donde ha podido ser-, de el día de hoy y del futuro.

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