la belleza del bonsai saburo kato

En una esquina del jardín japonés del parque Arroyo de la Vega, una amplia compilación de sobra de 300 bonsáis evocan la civilización japonesa. La técnica milenaria da rincón a estatuas vivas a pequeña escala que nacen en un tiesto. La hermosura y esencia de estos árboles en miniatura se dan a conocer en Alcobendas desde 1995 merced a la idea del paisajista Luis Vallejo. Un con pasión y autodidacta que sacó a la luz un pedazo de la historia oriental en su museo que se dedica al bonsái.

La exhibe al aire libre, que transporta el nombre del directivo, tiene especies autóctonas y que proceden de otros países diseñadas por profesores de europa y nipones. La imaginación del catalán Gabriel Romero o el trabajo de Masahiko Kimura están presentes al lado de los árboles de Saburo Kato o del italiano Sandro Segneri. Además, la mayor parte de estos ejemplares fueron premiados en concursos nacionales y también de todo el mundo de Francia, Bélgica, Marbella o El país nipón.

Siguiendo con los bosques, estos olvidados, vamos a comentar la relación que hay entre los árboles que conforman el bosque y el rectángulo de Lo-shu.

Los tamaños de los leños, la situación de los árboles en la maceta, el número de ejemplares en el conjunto… tienen la posibilidad de ser ciertos por el rectángulo.

La historia de historia legendaria cuenta que en la dinastía Hsia, en el momento en que regía el emperador Yu, pasó una horrible inundación que destrozó varios campos. El emperador se dirigió hacia el río Lo, o río amarillo, para tomar medidas que evitarán mayores catástrofes. En las riberas del río, el emperador procuraba la solución en el momento en que de pronto salió de Lo una tortuga con cabeza de dragón que caminó hacia él. Este observó con enorme sorpresa que en el caparazón del animal estaban escritos unos puntos amarillos que representaban los números del 1 al 9.

Bonsáis esenciales

Es la situacion de un falso membrillo ) obsequio del rey de Marruecos ,Hassan II o un Juniperus Rigida, obsequio de Francois Miterrand a Felipe González.

Otro de los árboles icono de la exposición es un obsequio del Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez. El escritor, al que unía una amistad con el expresidente, obsequió a Felipe una zelkova aserrada en estilo escoba. Un olmo japonés que viene de un vivero esencial del país del sol incipiente.

Deja un comentario